Comprender la naturaleza del color requiere de una disociación entre nuestra realidad perceptiva y la realidad concreta del mundo físico, ya que el color, tal y como lo percibimos, existe solo en nuestro cerebro y no como entidad física en la naturaleza. La visión del color es una respuesta fisiológica de la retina al llegar la luz al ojo, y el procesamiento neurológico de esta respuesta retinal en el cerebro.

Entender la naturaleza de lo digital es menos complejo, La palabra digital se deriva de dígito, que a su vez se deriva del latín digitus, "dedo" (ya que los dedos son el elemento primero al que recurrimos para contar). En resumen, "digital" hace referencia a "un algo" representado mediante números.

Podemos entender entonces que el color digital no es mas que números en un computador, ordenados de tal forma, que al ser representados mediante algún dispositivo de salida (monitor, impresora, etc.) los percibimos como color.

El problema del color digital es el significado que se asigna a los números cuando se les representa, puesto que la información numérica sirve solo como parámetro, y para ser precisa necesita de un contexto.

Para ejemplificar: ¿qué color tendrá un pixel en RGB con los valores R=144 G=241 B=106?

La verdad es que el color de aquel pixel será cualquier cosa que aparezca en el monitor o impresora que se esté usando cuando se procesen como valor de entrada (input) esos tres números, debido a que cada monitor e impresora representan los mismos valores desde su propio espacio de color, de acuerdo a su gamut y en base a sus primarios particulares.

El color digital no es como un Pantone, que es un color específico y no importa el papel en que se imprima siempre debería ser el mismo. No, el color digital siempre se verá distinto al ser representado por distintos monitores y distintas impresoras.

Pero no hay que echarse a morir por esto, porque el asunto no tiene remedio, pero existe algo que se acerca bastante a una solución.